LAS COSAS PEQUEÑAS
Asegúrate de cumplir con tus responsabilidades pequeñas.
Ellas pueden parecer pequeñas, pero no son tan pequeñas en la casa; una pequeña obra de bondad a alguien en necesidad; cualquier palabra de consuelo a algún afligido; ganar a tus amigos para Cristo; algún regalo de amor a los pobres; puede ser obediencia a algún mandamiento de la Biblia que la mayoría de la gente considere muy pequeño como para ser notado. Cualquiera sea la responsabilidad, no importa cuán pequeña sea, cúmplela. Las responsabilidades grandes son responsabilidades pequeñas, pero multiplicadas. Al cumplir con las responsabilidades pequeñas, te muestras digno de otras más grandes. Este mundo necesita hombres y mujeres que sean lo suficiente grandes como para cumplir con las responsabilidades pequeñas.
Cuando en el transcurso de la vida,
Las batallas de la vida tengas que pelear 
Toda la naturaleza te habla
Y al unísono resuena:
“Sé fiel a tus convicciones
Y mantente en la Verdad,
Y no olvides que es noble,
Las pequeñas cosas observar.
Es sorprendente cuán grandes resultados producen las cosas pequeñas. Un pequeño fósforo puede encender un fuego que puede consumir bosques enteros. Se dice que el gran fuego de Chicago en el 1871 fue causado por una chispa que cayó, de una vela de cebo, en un manojo de paja. Los microbios, que son tan pequeños que ni pueden ser vistos a plena vista, son los causantes de las grandes plagas de los países orientales, en los que miles, y a veces cientos de miles de vidas son eliminadas. Se cuenta la historia de dos pequeños indios que tuvieron una discusión por un saltamontes. Sus madres tomaron el pleito, y la pelea se agrandó hasta que dos tribus enteras se hallaron envueltas en guerra.
¿Deberíamos seguir hablando de cosas pequeñas? Creo que hemos escuchado suficiente como para convencernos de dos cosas: 1) Las cosas pequeñas no deben ser menospreciadas porque sean pequeñas. 2) Es importante el que prestemos atención cuidadosa a los más diminutos detalles de la vida

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